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Ene 14 2017

El vino, cuanto más viejo, mejor. ¿Verdad o mentira?

Seguramente has escuchado un dicho muy famoso que dice “el vino, cuanto más viejo, mejor”, Lamentablemente esto no aplica a todos los casos, ya que debemconservacion del vinoos partir de qué tipo de vino es y si está diseñado para beberse joven o para ser guardarlo.

¿Qué sucede con los vinos que decidimos guardar?

Mucha gente me han preguntado mi opinión,  sobre alguna botella de vino que le regalaron y decidió guardar para una “ocasión especial”, mi respuesta siempre es la misma, tiene muchas posibilidades de arruinar tan esperada  ocasión, posiblemente cuando habrán la botella lo más probable  es que el vino que guardaron  por tanto tiempo tendra un color quemado, y al olerlo sus aromas no seran  muy agradables, por el contrario, incluso pican un poco en nariz y en boca ni se diga, seguramente será un vino muy ligero y con unas notas desagradables a las que suele hacerse referencia con el término “avinagrado”.

¿Qué fue lo que sucedió?

Para empezar, debemos partir de la premisa de que el vino es un producto vivo, , que tiene un periodo de evolución, una fecha óptima para beberlo y un periodo de decadencia en la que el vino se apaga y pierde sus aromas y sabor, además  debe ser tratado con cuidado y se deben procurar condiciones especiales para que pueda conservarse de la mejor manera posible y normalmente eso no es lo que ocurre en la mayoría de las casas, donde se pone la botella en el mueble de la cocina o en la sala, en posición vertical para visualizar mejor su etiqueta y queda expuesta a la luz, los ruidos los olores del lugar y los cambios constantes de temperatura, condiciones que no son precisamente las mejores para guardar el vino.

Temperatura: el vino es el resultado de la fermentación del jugo de la uva. Los agentes encargados de llevar a cabo esa fermentación son las levaduras, las cuales, una vez terminado el proceso de fermentación, mueren y posteriormente se retiran mediante limpiezas. Pero si el vino, una vez embotellado, es expuesto a altas temperaturas, es propenso a generar una segunda fermentación en botella y esto es lo que nos da notas desagradables (como de vinagre). Por ello se recomienda conservar el vino tinto a una temperatura de entre 10° y 15°C mínimo, y entre 17° y 20°C como máximo. Lo ideal es que el lugar en que estén guardados nuestros vinos se mantenga con la menor fluctuación de temperatura posible.

Humedad: Es algo vital para las botellas tapadas con corcho natural, ya que el exceso de ella puede propiciar la formación de hongos en el corcho, y la ausencia total de ella provocará que el corcho se seque por completo, lo que puede ocasionar que entre oxígeno a la botella y que el vino se salga de ella, generando así una evolución más rápida del producto y posible formación de hongos. Lo ideal es que nuestra botella se mantenga con una humedad del 70%.

Ventilación: Debe ser buena, ya que debido a la cantidad de humedad que requerimos para nuestro vino, si la ventilación es poca o nula, se pueden formar con mayor facilidad hongos y malos olores que le afectarán.

Iluminación: La luz es un enemigo del vino, ya que las radiaciones afectan su evolución, y si se trata de luz solar es peor, ya que además de radiaciones produce calor y esto es fatal para el vino.

Inclinación: La mayoría de las botellas de vino hoy en día siguen siendo tapadas con corcho natural, y debido a esto, deben ser guardadas de forma horizontal, ya que en esa posición el vino está en contacto directo con el corcho, lo que le permite permanecer húmedo y así poder  evitar que el líquido salga y el oxígeno se incorpore. Cabe mencionar que las botellas cuyos tapones son de corcho sintético, vidrio o tapa rosca no es forzoso conservarlas en posición horizontal, ya que no corren riesgo alguno, normalmente estos son vinos que están diseñados para ser consumidos jóvenes.

¿Qué vinos podemos guardar?

En general se pueden mantener en nuestra bodega  todos los vinos. El tiempo que pasará en ella depende del tipo de vino.

  1. Vinos espumosos que no sean reserva o gran reserva, rosados, blancos jóvenes o sin barrica y tintos jóvenes. Todos ellos, son vinos que deben ser consumidos jóvenes, ya que están diseñados para consumo rápido. En todos ellos el tiempo  máximo para  consumirlos es de  1 o 2 años después de la añada que aparece en la etiqueta para encontrar en perfectas condiciones todas sus características.
  2. Vinos blancos con barrica y espumosos reserva y gran reserva. Este tipo de vinos son más resistentes a la guarda debido a que tienen un paso por barrica y eso les proporciona mayor  longevidad. Pero hay que tener en cuenta que la longevidad de estos vinos tampoco es eterna, así que podrán pasar en nuestra bodega  entre 2 y 3 años. Es importante mencionar que un espumoso reserva o gran reserva puede aguantar más tiempo de guarda que el blanco con barrica, pero se debe considerar que cuanto  más tiempo pase, el espumoso irá perdiendo las burbujas y si pasa mucho tiempo guardado podrá ser un muy buen ejemplar de vino blanco debido a la ausencia de burbujas.
  3. Vinos tintos con barrica. En este nicho tenemos vinos que pueden pasar desde 12 hasta más de 24 meses en barrica. Es importante tomar en cuenta que entre mayor sea el tiempo que pase en barrica, mayor será el tiempo que puede pasar en nuestra bodega. Existe una regla básica que dicta que el vino se puede guardar el doble de tiempo que el producto pasó en barrica, por ejemplo, si pasó 12 meses en barrica, se puede guardar hasta 24 meses más.

¿Cómo conservar el vino en casa?

La realidad de nuestros tiempos es que no tenemos casas tan espaciosas con sótanos gigantescos que nos proporcionarían las condiciones ideales para conservar las botellas de vino. La mayoría de las familias actualmente vive en casas o apartamentos pequeños, pero esto no es un factor que impida tener una buena colección de vinos. Para ello las recomendaciones son:


  • Actualmente existen pequeños refrigeradores especiales para vino que proporcionan las condiciones adecuadas para conservar nuestras botellas, los hay desde tamaño mini bar hasta de dimensiones industriales, funcionan con electricidad, y nos permiten tener nuestros vinos a una temperatura estable y aislados de la luz,  los ruidos, los olores y las vibraciones del lugar.
  • En casa, lo ideal es buscar el lugar más fresco (hay que tomar en cuenta que debe estar lo más alejado posible de vibraciones), por eso no es muy recomendable colocar los vinos debajo de las escaleras.
  • Una vez seleccionado el lugar, se puede colocar allí un mueble preferiblemente de madera donde  las botellas puedan permanecer acostadas sin riesgo de caerse,  La madera es un buen material ya que no transmite calor.
  • En caso de no contar con un mueble específico, se pueden colocar las botellas en cajas de madera y acomodarlas en el closet, que generalmente es un lugar oscuro, ligeramente húmedo y aislado de vibraciones, la recomendación en este caso es revisar periódicamente las botellas por el aspecto de la ventilación.

Espero que con  estas recomendaciones puedas disfrutar de tus vinos  y que tu vino                       siempre esté en buenas condiciones.

Y recuerda que el vino es para beberlo y disfrutarlo no para guardarlo  ¡Salud!

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